Rescatar la memoria.

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29/3/22

"Canción última." Miguel Hernández.



Pintada, no vacía:

pintada está mi casa

del color de las grandes

pasiones y desgracias.

 

Regresará del llanto

adonde fue llevada

con su desierta mesa

con su ruinosa cama.

 

Florecerán los besos

sobre las almohadas.

Y en torno de los cuerpos

elevará la sábana

su intensa enredadera

nocturna, perfumada.

 

El odio se amortigua

detrás de la ventana.


Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Miguel Hernández.

30/10/21

" Jornaleros." Miguel Hernández


 Jornaleros que habéis cobrado en plomo

sufrimientos, trabajos y dineros.
Cuerpos de sometido y alto lomo:
jornaleros.

Españoles que España habéis ganado
labrándola entre lluvias y entre soles.
Rabadanes del hambre y el arado:
españoles.

Esta España que, nunca satisfecha
de malograr la flor de la cizaña,
de una cosecha pasa a otra cosecha:
esta España.

Poderoso homenaje a las encinas,
homenaje del toro y el coloso,
homenaje de páramos y minas
poderoso.

Esta España que habéis amamantado
con sudores y empujes de montaña,
codician los que nunca han cultivado
esta España.

¿Dejaremos llevar cobardemente
riquezas que han forjado nuestros remos?
¿Campos que ha humedecido nuestra frente
dejaremos?

Adelanta, español, una tormenta
de martillos y hoces: ruge y canta.
Tu porvenir, tu orgullo, tu herramienta
adelanta.

Los verdugos, ejemplo de tiranos,
Hitler y Mussolini labran yugos.
Sumid en un retrete de gusanos
los verdugos.

Ellos, ellos nos traen una cadena
de cárceles, miserias y atropellos.
¿Quién España destruye y desordena?
¡Ellos! ¡Ellos!

Fuera, fuera, ladrones de naciones,
guardianes de la cúpula banquera,
cluecas del capital y sus doblones:
¡fuera, fuera!
Miguel Hernández.

Arrojados seréis como basura
de todas partes y de todos lados.
No habrá para vosotros sepultura,
arrojados.

La saliva será vuestra mortaja,
vuestro final la bota vengativa,
y sólo os dará sombra, paz y caja
la saliva.

Jornaleros: España, loma a loma,
es de gañanes, pobres y braceros.
¡No permitáis que el rico se la coma,
jornaleros!

Miguel Hernández
Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela.

4/3/20

Miguel Hernández. Que su nombre no se borre de la historia.

Ellos quieren borrar los versos de Miguel...
Nosotros seguimos y seguiremos  recitándolos...


"La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
hombres de mi simiente."
MIGUEL HERNÁNDEZ




"Sus versos, su historia, su legado se respetan.
 Pocas figuras de la historia de España del siglo XX aúnan tanto esfuerzo de la sociedad civil
 por defender su legado, su figura, su recuerdo.
 El Ayuntamiento de Elche en 2011 maltrató su legado 
y la reacción fue inmediata. Intentaron borrar el nombr
e del secretario del juicio que le condenaría a muerte
 y se produjo tal efecto Streisand que el nombre de Baena Tocón quedó inscrito a fuego.
 Ahora, ha sido el Ayuntamiento de Madrid el que ha dejado fuera del Memorial 
de la Almudena los versos del poeta y la reacción ha sido espectacular.
 La respuesta ha sido rotunda: a Miguel Hernández se le respeta."
ALEJANDRO TORRÚS.

"Miguel Hernández fue el poeta del pueblo sin quererlo.
 Sus mensajes, sus metáforas llegaban al miliciano.
 Hubo otros poetas que quisieron ser los poetas del pueblo, pero tenían que fingir
 mucho porque sus orígenes eran burgueses y éso les provocaba que su literatura
 fuera más forzada.
 Pero no es el caso de Miguel.
 Su mensaje llegaba perfectamente a las capas más humildes"
Luis Ferris.



"A Miguel Hernández no lo asesinaron, como a otros.
 En su caso, lo hicieron morir.
 Lo tuvieron durante años de cárcel en cárcel buscando que renunciara
 a sus principios y Miguel nunca se rindió.
 Fue un poeta valiente y un luchador que tenía claro
 que para vencer al fascismo eran necesarias las armas,
 pero también un frente cultural fuerte"
 Julia Hidalgo.



"Miguel Hernández representa todo lo contrario de esa imagen clásica
 del poeta en una torre de marfil que nunca pisa el suelo. 

Tanto él como su poesía están siempre a ras de suelo.
 Su obra nos recuerda que la poesía está disponible para todo el mundo 
y para todos los públicos, que no se trata de algo lejano ni tampoco
 de utilizar palabras que parecen oscurecer la realidad.
 Su poesía nombra realidades cotidianas de la gente
es combativa y parte de sus propias heridas, 
que eran heridas compartidas por mucha gente",
 manifiesta la poeta, periodista y escritora Laura Casielles.

1/4/19

28 de marzo. Aniversario de la muerte de Miguel Hernández. Por Zuleima Marante Pérez.

"Y que ahora los nombres de las calles que hoy no condenan 
y las fosas comunes de los muertos que no entierran, se llenen de tu luz.."
 .



"No podría imaginar el dolor de aquel túnel del que hablabas, ni toda esa sangre, ni la dictadura. 
Ni podría olvidar las palabras de tus manos sin rifles. 
Que los telediarios sigan recordándote y que todos te conozcan por lo que fuiste.
 Ese muchacho que calmaba a su hijo desde aquella cárcel de hambre para que no despertara nunca de ser un niño. 
Tu lección de vivir sin las fronteras más actual que nunca, y que nadie aprende. 
Y que a mí me hablen de una vez del viento. 
Y de ti todos los años por estas fechas. 
Que me hablen de tu valentía si es para la libertad. 
Y que ahora los nombres de las calles que hoy no condenan y las fosas comunes de los muertos que no entierran, se llenen de tu luz. 
Y del arma de tus dientes 
y de la la poesía de tu mirada."

 

28/3/19

"Descubrir el olvido."


El poeta Miguel Hernández lee uno de sus poemas en Radio París.

"No se puede recordar lo que se desconoce. La que ya parece vieja, aunque es novísima, Ley de la Memoria histórica debería haberse llamado Ley del Descubrimiento.
 La memoria perteneció a la generación de nuestros abuelos o de nuestros padres, según el caso, pero ellos se marcharon descubriéndonos una parte de la historia. Recordar, etimológicamente, significa “volver a pasar por el corazón”...
 Lo que se ha visto. Lo que se ha hecho. Lo que se ha dejado de hacer.
 Incontables personas en España ejercieron el olvido de lo que no quisieron recordar.
 Y hoy, entre sus nietos, abundan las voces que exigen olvidar lo que nunca han recordado, incluso lo que nunca han descubierto.
Muchos descubrimos en este periódico, el día 5 de julio, una fotografía de Miguel Hernández cuando asistió al Congreso de Escritores Antifascistas en Valencia en 1937.
 Más allá de la memoria, se trata de un instante congelado de su vida, donde el poeta, camina con decisión, la mirada alta, rodeado de  republicanos.
Muchos descubrimos en estos días la poesía reeditada de Pablo del Águila, un poeta granadino nacido en 1946 y que se suicidó en 1968 dejando en el camino, con solo 22 años, una obra que necesitaba sacudirse el franquismo como los perros se sacuden el agua.
No tenía, por tanto, toda la razón Max Aub, cuando un año después del entierro de Pablo del Águila, explicó así el título de su libro La gallina ciega: “Era España no por el juego, no por el cartón de Goya, sino por haber empollado huevos de otra especie”. Se lamentaba Aub de que, en su breve visita desde el exilio, ningún periodista (los pollos nacidos de la contienda) le hubiera preguntado por ella. España, en 1969, parecía existir como si los muertos no hubieran vivido nunca y los miles de exiliados no hubieran sido tan españoles como los que se quedaron. Pero Aub afirmaba:" nuestros nietos lo contarán."
Muchos de esos nietos lo seguimos intentando, historiadores, periodistas, novelistas.
 Recuperar la conversación interrumpida con nuestros abuelos. 
Descubrir aquello que no podemos recordar pero que sigue viviendo en nosotros en forma de silencio."
Ernesto P. Zúñiga
Artículo publicado en 2017..

29/3/18

"Para la libertad...." Miguel Hernández

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
Miguel Hernández.

30/10/17

" Vientos del pueblo" . Miguel Hernández.


" Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.

Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.."

Miguel Hernández

"Jornaleros" . Miguel Hernández .

Arrebataron tu vida.
Pero no tu obra.
Seguimos empuñando tus poemas .
Jornaleros que habéis cobrado en plomo
sufrimientos, trabajos y dineros.
cuerpos de sometido y alto lomo:
jornaleros.
Españoles que España habéis ganado
labrándola entre lluvias y entre soles.
Rabadanes del hambre y del arado:
españoles.
Esta España que, nunca satisfecha
de malograr la flor de la cizaña,
de una cosecha pasa a otra cosecha:
esta España.
Miguel Hernández

10/8/17

" Tristes guerras." Miguel Hernández.

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Miguel Hernández.

" Las manos ." Miguel Hernández.

- Obra de Eduardo Kingman -

Dos especies de manos se enfrentan en la vida,
brotan del corazón, irrumpen por los brazos,
saltan, y desembocan sobre la luz herida
a golpes, a zarpazos.

La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
hombres de mi simiente.

Ante la aurora veo surgir las manos puras
de los trabajadores terrestres y marinos,
como una primavera de alegres dentaduras,
de dedos matutinos.

Endurecidamente pobladas de sudores,
retumbantes las venas desde las uñas rotas,
constelan los espacios de andamios y clamores,
relámpagos y gotas.

Conducen herrerías, azadas y telares,
muerden metales, montes, raptan hachas, encinas,
y construyen, si quieren, hasta en los mismos mares
fábricas, pueblos, minas.

Estas sonoras manos oscuras y lucientes
las reviste una piel de invencible corteza,
y son inagotables y generosas fuentes
de vida y de riqueza.

Como si con los astros el polvo peleara,
como si los planetas lucharan con gusanos,
la especie de las manos trabajadora y clara
lucha con otras manos.

Feroces y reunidas en un bando sangriento
avanzan al hundirse los cielos vespertinos
unas manos de hueso lívido y avariento,
paisaje de asesinos.

No han sonado: no cantan. Sus dedos vagan roncos,
mudamente aletean, se ciernen, se propagan.
Ni tejieron la pana, ni mecieron los troncos,
y blandas de ocio vagan.

Empuñan crucifijos y acaparan tesoros
que a nadie corresponden sino a quien los labora,
y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros
caudales de la aurora.

Orgullo de puñales, arma de bombardeos
con un cáliz, un crimen y un muerto en cada uña:
ejecutoras pálidas de los negros deseos
que la avaricia empuña.

¿Quién lavará estas manos fangosas que se extienden
al agua y la deshonran, enrojecen y estragan?
Nadie lavará manos que en el puñal se encienden
y en el amor se apagan.

Miguel  Hernández.

Al rescate del poeta de versos urgentes.

Se lanza Miguel Hernández.
 La obra completa. Poesía, teatro, cuentos y crónicas
La obra de Miguel Hernández, a 75 años de su muerte, es como un rayo que no cesa. Hay poemas premonitorios que intuyen un futuro a resguardo de las urgencias que imponía escribir “poesía de guerra”, como la llamaba Rafael Alberti.
 “El hombre no reposa: quien reposa es su traje/
 cuando, colgado, mece su soledad con viento./
 Mas, una vida incógnita como un vago tatuaje/
 mueve bajo las ropas dejadas un aliento./
 El corazón ya cesa de ser flor de oleaje./
 La frente ya no rige su potro, el firmamento./
 Por más que el cuerpo, ahondado por la quietud, trabaje,/
 en el central reposo se cierne el movimiento./
 No hay muertos. Todo vive: todo late y avanza./
Todo es un soplo extático de actividad moviente./
Piel inferior del hombre, su traje no ha expirado./
 Visiblemente inmóvil, el corazón se lanza/
 a conmover al mundo que recorrió la frente./
Y el universo gira como un pecho pausado”.
 Miguel Hernández.
 La obra Completa. Poesía, teatro, cuentos y crónicas, que publicará en octubre la editorial  EDAF, recogerá 3.000 modificaciones e incorporará una treintena de nuevos textos.
El investigador Jesucristo Riquelme, catedrático de Lengua y Literatura que ha publicado más de una decena de libros sobre Hernández –entre los que se destaca Miguel Hernández. Un poeta del amor, la libertad y la juventud—, es el encargado de esta nueva edición de la Obra Completa, que tendrá unas 2.000 páginas entre textos e ilustraciones. “Se trata de una edición crítica, con notas y comentarios”, anticipó Riquelme y destacó que la obra tiene un estudio preliminar a modo de semblanza de la vida y obra del autor de los poemarios :Perito en lunas (1933), El rayo que no cesa (1936), Viento del pueblo (1937), Cancionero y romancero de ausencias (1938–1941), publicado póstumamente en Argentina, y El hombre acecha, también póstumo, editado en 1981 sobre facsimilar de la primera edición de 1939; y de las obras de teatro Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras (1933),  Los hijos de la piedra (1935), El labrador de más aire (1936), Pastor de la muerte (1937) y Teatro en la guerra (1937), que aglutina cuatro piezas breves: La cola, El hombrecito, El refugiado y Los sentados.
En los años 30, el poeta se instaló en Madrid y se vinculó con Pablo Neruda –entonces cónsul de Chile en Madrid—, Rafael Alberti y Luis Cernuda, entre otros. Durante la Guerra Civil (1936–1939) apoyó de forma activa y constante la causa republicana desde el mismo frente; participó del Congreso Internacional de Intelectuales Antifascistas de 1937 en Valencia y se incorporó al ejército republicano. Quizá la faceta teatral haya sido eclipsada por la lírica. Las representaciones de sus primeras obras de juventud fueron frecuentes, organizó un grupo teatral, escribió sobre teatro y actuó en el grupo teatral “La Farsa”, que se presentaba en la Casa del Pueblo y Centro Católico de Orihuela, donde nació el 30 de octubre de 1910. Como señaló Concha Zardoya (1914–2004), amiga y biógrafa del poeta, Hernández admiraba a Federico García Lorca, a quien consideraba “un modelo de artista total”. Leyó a Lope de Vega, viajó a Leningrado en 1937 por el V Festival de Teatro Soviético. En tiempos de la II República y durante la Guerra Civil era frecuente el viaje a Rusia. La Unión Soviética representaba para los intelectuales y artistas de izquierda el espejo donde mirarse y era considerada “la patria espiritual de los trabajadores del mundo”, como escribió Hernández. 
La edición que lanzará EDAF contará con introducciones a los cuatro géneros a los que alude el título de la Obra Completa: poesía, teatro, cuentos y crónicas.
 Mercedes Rodríguez Pequeño recuerda que cuando la Guardia Civil detuvo al poeta, él llevaba unos papeles con los nombres de los personajes de una obra de teatro que estaba preparando: El Bragado, León Gallardo, Ceporro, El Boquinegro, La Frescuela... y ante esta información la Guardia Civil consideró que se trataba del jefe de una cuadrilla de dinamiteros. La última vez que se publicó la obra completa del poeta alicantino fue en 1992, hace 25 años, por Espasa Calpe. Riquelme afirmó que esta obra ha sido totalmente revisada, corregida y ampliada y que ha realizado más de 3.000 modificaciones “a aquel ingente y necesario trabajo”. La principal novedad es la inclusión de una treintena de nuevos textos hasta el momento no recogidos en ninguna publicación anterior, y múltiples correcciones y añadidos de versos y fragmentos mutilados y omitidos en otras ediciones. Cuando murió a los 31 años, en la madrugada del 28 de marzo de 1942, en la enfermería del reformatorio de Adultos de Alicante –donde lo recluyó la siniestra dictadura de Francisco Franco—, el austero ataúd de pino con sus restos mortales fue llevado al hombro de sus compañeros de cárcel.
 “Que mi voz suba a los montes/
 y baje a la tierra y truene,/
eso pide mi garganta/
 desde ahora y desde siempre”,
 cantó Hernández, un poeta que declaró su compromiso irrevocable a favor del pueblo, a quien deseaba defender “con la sangre y con la boca”.
FUENTE : PÁGINA /12.

17/7/17

"El hambre".


Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo.
Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.

El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura,

eran sólo de aquellos que se llamaban amos.

Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos.

Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.

Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas,
cicatrices y heridas, señales y recuerdos
del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:
cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

Por haber engordado tan baja y brutalmente,
más abajo de donde los cerdos se solazan,
seréis atravesados por esta gran corriente
de espigas que llamean, de puños que amenazan.

No habéis querido oír con orejas abiertas
el llanto de millones de niños jornaleros.
Ladrábais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas
a pedir con la boca de los mismos luceros.

En cada casa, un odio como una higuera fosca,
como un tremante toro con los cuernos tremantes,
rompe por los tejados, os cerca y os embosca,
y os destruye a cornadas, perros agonizantes.

II
El hambre es el primero de los conocimientos:
tener hambre es la cosa primera que se aprende.
Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
allá donde el estómago se origina, se enciende.

Uno no es tan humano que no estrangule un día
pájaros sin sentir herida en la conciencia:
que no sea capaz de ahogar en nieve fría
palomas que no saben si no es de la inocencia.

El animal influye sobre mí con extremo,
la fiera late en todas mis fuerzas, mis pasiones.
A veces, he de hacer un esfuerzo supremo
para acallar en mí la voz de los leones.

Me enorgullece el título de animal en mi vida,
pero en el animal humano persevero.
Y busco por mi cuerpo lo más puro que anida,
bajo tanta maleza, con su valor primero.

Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos
donde la vida habita siniestramente sola.
Reaparece la fiera, recobra sus instintos,
sus patas erizadas, sus rencores, su cola.

Arroja sus estudios y la sabiduría,
y se quita la máscara, la piel de la cultura,
los ojos de la ciencia, la corteza tardía
de los conocimientos que descubre y procura.

Entonces solo sabe del mal, del exterminio.
Inventa gases, lanza motivos destructores,
regresa a la pezuña, retrocede al dominio
del colmillo, y avanza sobre los comedores.

Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara
dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
de tigres, y en mis ojos la visión duele y pesa.

Yo no tengo en el alma tanto tigre admitido,
tanto chacal prohijado, que el vino que me toca,
el pan, el día, el hambre no tenga compartido
con otras hambres puestas noblemente en la boca.

Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera
hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.
Yo, animal familiar, con esta sangre obrera
os doy la humanidad que mi canción presiente.

Miguel Hernández
De: “El hombre acecha”