"Qué triste debe ser llegar a viejo con el alma y las manos sin gastar. Qué triste integridad la del pellejo que nunca se jugó por los demás.
Qué triste debe ser tener de todo que hay tantos que se venden por un pan, qué triste soledad de cualquier modo la que nace de la desigualdad.
Qué lindo poder siempre dar la mano, saber que es posible la amistad. Qué lindo procurar para mi hermano lo mismo que procuro yo al cantar." Julián Zini