Acuña defendió la medida y argumentó que “la tasa de egreso es muy baja”,
que los docentes “cobran su salario sin tener alumnos” y que los que critican la medida
“tienen un interés creado”.
El periodista retrucó: “Es un disparate lo que están haciendo”.
El periodista retrucó: “Es un disparate lo que están haciendo”.
Nelson Castro: -¿Usted dio clases alguna vez en aula?
Soledad Acuña:- No, yo no soy docente.
NC:- Se nota. Sólamente alguien que no es docente puede decir ésto que usted dice...
SA: - Pero Nelson, yo recorro las escuelas todos los días…
NC:- Parece que no lo hiciera.
"Parte del diálogo sostenido entre Nelson Castro y la ministra.)
Lamentablemente la " ministra" desconoce la necesidad de
que las escuelas nocturnas sigan funcionando.
Jóvenes y adultos que no terminaron el ciclo secundario
asisten para continuar sus estudios después del horario laboral.
La ministra no es docente.
Habla de " ofertar" educación.
La educación no es una oferta. Es un derecho.
Ignora las vivencias que se desarrollan en las aulas.
Ignora las potencialidades intelectuales latentes de los que
asisten a escuelas vespertinas buscando herramientas
para capacitarse.
¿ Cuántos psicólogos, maestros, médicos, artistas ....quedarán
en el camino invisibilizados por un sistema que los margina?
Cerrar escuelas es una medida retrógrada y oscurantista.
Sería bueno que el Ministerio de Educación estuviese
representado por pedagogos de la talla de Paulo Freire
o de Simón Rodríguez,
para fundamentar con óptica humanística
el valor de la instrucción pública.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario