Por Oscar Castelnovo
"Yo diría que estamos viviendo un modelo conservador e, incluso, fascista en lo político. Se habla de derecha, de centroderecha… la propuesta macrista es una propuesta fascista, lo que yo he llamado fascismo de consorcio.
Un fascismo de techo bajo, pero que puede subir en cualquier momento.
Depende de cuánta oposición tenga y del contexto internacional. Es el que está acotado a pequeños grupos. Al consorcio. En toda reunión de consorcio hay un vecino fascista, ¿viste? El que quiere que no haya perros, que no haya plantas, que no haya canarios, que a las nueve de la noche nadie haga ruido. El que plantea su territorialidad en una cuestión represora. Que quiere vivir en su departamento de 40 metros cuadrados como si estuviera en el Caribe. Organiza distintas políticas represoras con los demás vecinos, podrás llamarlo de otra manera, pero a mí me pareció una denominación muy descriptiva de ese fascismo de pago chico, recordando el Pago Chico de Payró. Después está el fascismo de un país o de un continente. Cuando Hitler empieza a anexar y anexar, su idea era el Tercer Reich, que podía ser considerado el fascismo de mayor amplitud pensable. Bueno, todos los imperios son fascismo amplificado. Es ese fascismo de vuelo bajo que, disimulado y camuflado, tiene una ideología represora marcadísima donde la jerarquía es lo máximo y donde los mediocres son reyes.
Ese fascismo de consorcio de pronto naturaliza cosas que serían totalmente incompatibles. Por ejemplo, un Ministerio de la Modernización donde el ministro nombra a la esposa. Eso se llama nepotismo. El riesgo de ese fascismo de consorcio es que uno no lo piense como fascismo, lo deje crecer y es el huevo de la serpiente.
Si no enfrentamos a la serpiente en sus huevos, después será tarde."
- Alfredo Grande -
Agencia Para la Libertad, periodismo es intervención social
- Alfredo Grande -
Agencia Para la Libertad, periodismo es intervención social

No hay comentarios.:
Publicar un comentario