Por Víctor Heredia *
No vamos a bailar ni a festejar con papel picado y serpentinas, como suelen hacer quienes sienten que sus victorias políticas por sobre los derechos populares valen tal desparpajo. Es ésta una victoria insólita, sesgada por el asombro que despierta en este pueblo asistir a semejante intento de degradación, a la ignominiosa miseria de minimizar el dolor de quienes sufrimos pérdidas familiares a manos de la dictadura, a la inservible tarea de degradar a quienes reverenciamos a los que contribuyeron con su sangre a construir esta democracia.
No vamos a soltar palomas, aunque quizá corresponda, ni a hacer leña del árbol caído, ni a reírnos, ni a solazarnos de su evidente desgracia. No es nuestro estilo. Sencillamente porque jamás se nos hubiera ocurrido que desde un gobierno democrático, justamente desde el seno de su Ministerio de Cultura, alguien podía intentar mancillar la memoria de un pueblo entero. Sí, porque, a pesar de nuestras diferencias, aquél esfuerzo los incluye. Porque los desaparecidos son sin duda la columna vertebral de un espacio que nos abraza a todos, los de uno y otro lado, los de distinta mirada, los de opuestos pensamientos, si lo aceptaran. Porque aunque les moleste a algunos, semejante acuerdo colectivo sobre una verdad histórica como nuestra tragedia es inapelable.
Renuncia un ministro de Cultura que no supo comprender la hondura de semejante herida, el enorme valor simbólico de treinta mil almas alumbrando el devenir, el futuro, la esperanza, incluso el de quienes todavía dudan de todo ello.
* Cantautor.
Reacciones
Tras la confirmación de la noticia, el colectivo de artistas que llevó adelante su pedido de renuncia celebró a través de su página de Facebook oficial (Lopérfido Renuncia Ya), desde la cual durante estos meses se difundieron videos de todas las acciones realizadas. “Lopèrfido renunció ya. Momento de festejar y también de pensar cómo llegamos a tener a semejante personaje de ministro y lo que hizo falta para que renunciase: el esfuerzo y la persistencia de organismos de DD.HH., trabajadores de la cultura del teatro independiente, artistas, sindicatos, compañías de teatro oficial, ciudadanía, ciudadanía, ciudadanía”, escribieron los artistas.
En comunicación con este diario, el director y dramaturgo Juan Pablo Gómez, uno de los impulsores de las distintas acciones y miembro del colectivo, expresó: “Tanto el nombramiento de Lopérfido como su breve gestión y su renuncia estuvieron envueltas en polémicas, porque no sólo es un negacionista y un macartista sino que además se fue como entró, en medio de operaciones y roscas y dejando de lado la verdadera gestión cultural. Es un licenciado en maniobras que utilizó su poco tiempo en el gobierno para perseguir artistas y trabajadores”, evaluó.
Varios artistas célebres también se manifestaron al respecto (ver aparte). En diálogo con el programa Detrás de los que vemos, por AM 750, Gerardo Romano ironizó sobre la renuncia y dijo “Primero Messi, después Martino y ahora Lopérfido. Tengo una sensación de abandono...”. El actor aseguró que “el negacionismo de Lopérfido fue espantoso” y se preguntó: “¿De política sí podía hablar Lopérfido, que integró un gobierno corrupto y asesino y que volvió gracias a Macri?”, haciendo alusión a una frase del ex ministro, que “aconsejó” a los artistas “hablar de arte y de teatro” y no de política, porque la política es “muy complicada”. - FUENTE : PÁGINA 12. -
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