o ver la vista aérea desde un dron de una buena parte
de la avenida 9 de Julio atestada de gente
para tener fotoperiodísticamente la información del hecho social.
Me bastó una foto: el plano cerrado de un rostro por donde corrían lágrimas.
Y en esa instantánea sentí a la Patria en su día, al país, a Argentina y su presente
(que no es lo mismo pero es igual).
Él estaba en medio del mar de almas que hoy protestaron
Él estaba en medio del mar de almas que hoy protestaron
contra el acuerdo del Gobierno Nacional con el Fondo Monetario Internacional.
Estuvo parado las cuatro horas que duró la velada.
Cuando al final estallaron los cientos de miles de voces
a cantar el Himno Nacional argentino,
este abuelo se quebró tras el primer verso.
Entre lágrimas y con la mirada firme terminó de cantar: “o juremos con gloria morir.”
A su alrededor aparecieron brazos y labios y lo abrazaron,
A su alrededor aparecieron brazos y labios y lo abrazaron,
lo besaron, lo cobijaron.
No me olvido más de este rostro,
No me olvido más de este rostro,
en el dolor y las posibles historias de esas lágrimas.
También en que por nobles argentinos
como éste hay que seguir peleándola.


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